sábado, 26 de noviembre de 2011

miércoles, 12 de enero de 2011

Status Rei

En relación al Estado como empleador, los sindicatos que agremian a la mayoría de sus trabajadores muestran metodologías, concepciones y estrategias distintas. Esa diferencia debe ser mejor explicada a fin de dilucidar cualquier política posible en relación al caso.

Básicamente creo que la actitud (entendiendo por este término el conjunto de las prácticas y concepciones) de la Asociación de Trabajadores del Estado corresponde a la todavía a la concepción de sus fundadores. Herederos de las teorías y prácticas más avanzadas y progresistas del siglo XIX, los primeros sindicatos concibieron el Estado como un empleador más. En sus expresiones más logradas era la superestructura y salvaguarda jurídica de la explotación capitalista. Claro que esta acepción impide cualquier relación que no sea en busca de su destrucción.

En este punto, por supuesto, un sindicato es una situación imposible. La única derivación lógica posible es la de igualar al Estado con el resto de los empleadores, volviéndose una relación laboral más. La persistencia de esta actitud articula con la voluntad de poder que expresan ciertos sectores de izquierda, que suelen no incluir una estrategia en relación al estado que supere la mera enunciación de una voluntad distributiva, sin diferencia de cualquier otro poseedor de riqueza y capital que debe ser expropiado; y sin fijar ninguna estrategia de alianza con ningún otro sector. Hay una pureza de “pueblo elegido” en esa actitud, que es quizás el principal obstáculo para el crecimiento.

La concepción de la Unión del Personal Civil de la Nación, en cambio, lleva la indeleble marca de su origen. Es un sindicato creado como herramienta de una manera de entender el Estado completamente diferente, la del primer Peronismo.

El Estado peronista era garante de la distribución justa, a través del pacto con las corporaciones sindicales y otras formas de organización del pueblo como cooperativas y mutuales, PyMEs, etc. En virtud de esto, es que UPCN prioriza dos prácticas que le han dado su sello distintivo: el acuerdo con el gobierno, continuidad o extensión de ese pacto recién mencionado, y los servicios que se brindan a sus socios. Es una actitud fundada en una estrategia posible, pero siempre difícil, de alianza entre clases.

A la luz de las tesis que discuten cuál es el enemigo principal, se puede ver que para unos y otros, hay diferencias irreconciliables: la profundización de las diferencias entre sectores de la sociedad o la lucha contra las condiciones mundiales de explotación y dependencia.

La elección entre una y otra alternativa es una discusión diferente y más compleja. Incluso, considero estas primeras disquisiciones, aunque necesarias, provisorias. Será la política real, la acumulación de fuerzas, la imposición de la realidad, la que determine el estado de cosas donde las teorías hallarán su resolución.

lunes, 13 de septiembre de 2010

La herencia maldita

Le reprocho pocas cosas a Borges. Pero hay una imperdonable. Si hay un responsable de haber impuesto la primacía del ingenio sobre la inteligencia, ese ha sido justamente el. No es que le faltara, pero el personaje que construyó, que terminó por devorarlo, que terminó por hacer de el un "escritor popular" (quizás a su pesar, pero no lo aseguraría), hizo parecerlo todo fácil.

Pero lo que es propio del literato, el lujo acerado de un estilo, no es una herramienta para cualquier ocasión. Da pena cuando vemos el atajo de humor bobo o una salida falsamente profunda, en una materia de discusión que compromete lo genuinamente humano: la política.

Aunque dados algunos actores en escena del debate contemporáneo, hay veces que se me da por extrañar hasta el ingenio fláccido...

miércoles, 18 de agosto de 2010

adaequatio rei et intellectus

La lucha contra los Media se enmarca, para algunos, en la defensa de una supuesta realidad subyacente contra la irrealidad o virtualidad. Un problema de ajuste de lente, de adecuación entre el objeto y la mente. Sin embargo, esto tiene la sombra de un saber absoluto. Alguien, en algún lado, puede precisar la "cosa" exactamente, de algún modo, y sabe cuánto nuestro intelecto está desviado de ella. Su garante, por supuesto, debe ser Dios.
En esto, inobjetablemente, peronista. La posición de la Presidenta Cristina, del Kirchnerismo, entronca con la raíz católica, con su gnoseología.
En este punto, una diferencia esencial, el simulacro es real en el capitalismo tardío. No esconde otra verdad, no se trasciende, es lo que es, es todo lo que hay. Los Media crean la realidad todo el tiempo, cada segundo. No puede haber mejor argumento a favor de la necesidad de multiplicar las voces y de la ley de medios. Los que miramos al futuro seguimos encontrando grietas y salidas. El peronismo también es un puente tendido sobre el abismo.

martes, 17 de agosto de 2010

Consolatio Philosophiae

La cantidad de energía es constante en el universo, solo se transforma. A veces adquiere la forma de materia y a través de esta, forma un universo. Una y otra vez se transforma, en el infinito del tiempo que es la eternidad y que los hombres no podemos concebir claramente. Destruye y vuelve a crear todo cuanto existe.

En ese juego de combinaciones, ya hemos sido nosotros mismos, quizás, muchas veces. La simple ley de posibilidades nos obliga. Y también hemos sido otros. Todas las posibilidades se han cumplido, el multiverso está aquí mismo dándose. Solo somos un momento de conciencia que en la próxima combinatoria podría no darse, pero indefectiblemente volverá al fin.

Entre esas múltiples combinaciones, en alguna no perdiste lo que tanto has amado. En otra nunca te importó. En otra nunca fuimos nosotros. Pero también, en alguna hemos sido muy muy felices. Y lo volveremos a ser, eventualmente. No importa demasiado, nadie puede tener tanta paciencia. Pero eramos los niños que miraban las estrellas y soñaban, y eso no te lo puede quitar nadie.

jueves, 15 de julio de 2010

ALTER EGO

Mucho se puede decir y se ha dicho sobre Nicolás Maquiavelo. Entre los debates más interesantes que se pueden hacer en torno a su figura, está la duplicidad de sus perspectivas en sus dos libros claves sobre política: El Príncipe y Los Discursos sobre la Primera Década de Tito Livio. En uno parece partidario de la Monarquía, en otro de la República. A riesgo de decir más de mí que del ilustre florentino, quisiera esbozar una hipótesis. No soy partidario de los psicologismos a la hora de analizar la historia y espero no volver a repetir estos dislates.

En personas que se acercan a la materia política como a un ejercicio intelectual, como una prolongación de su estar en el mundo, así como otros se acercan a la filosofía no como una disciplina académica sino por la búsqueda genuina de una respuesta a su asombro. Es decir, entre los partidarios del sentido y no de la información, tarde o temprano, la variedad de los casos a considerar, lleva a igualar las múltiples opciones. En todos los casos se pueden detectar bondades y perjuicios. Así es como la eficiencia se vuelve una ética. Deja de importar si el resultado es una Monarquía o una República, lo importante es llevarla a cabo tan bien que todos sean felices.

El peronismo, con su núcleo duro de catolicismo preconciliar, y caudillismo atávico (esa forma devaluada de la monarquía) no es peor que el republicanismo, hipócrita o sentido, de las escasas fuerzas progres generalmente no alineadas. Lo que sobran son soluciones, lo que falta, es la voluntad para llevarlas a cabo.

jueves, 1 de julio de 2010

AUT CESAR AUT NIHIL



No puedo asegurar que lo social haya muerto. No voy a decretar el fin de lo político sin suficientes pruebas. Y todas las reflexiones que siguen tienen la virtud de no ser más que un estado de ánimo. Pero lo que existe tiene su derecho a ser considerado, al menos si somos cuidadosos.

Con esa advertencia en claro, siguen estas observaciones.


1.- No podemos saber si no se trata de la segunda vez pero como parodia. En realidad, de 1848 a esta fecha, podría ser la cuarta o quinta. Entonces, una comedia de la avenida corrientes.

2.- Hemos nacido para ser Maquiavelo. (Cómo el, nací un 3 de mayo). Pero no hay hambre de poder, ni espíritu de cambio en esta etapa. Los Girolamos dan risa. Los Borgia han desaparecido. O Cesar o Nada. Eso es lo que extraño, cómo un Julián Sorel, pero sin sus talentos.

2.1.- Las grandes ambiciones, las grandes pasiones ¿donde fueron a parar? Hoy Rhinoceros debería escribirse al revés. La triste historia de una manada de rinocerontes salvajes que aprenden inglés y se vuelven humanos, todos excepto uno. Así se siente. Pero no es cierto. Nos vemos a los ojos y sabemos que no es cierto. Somos unos cuantos.

3.- Disponible para cualquier sacrificio, sin embargo, con la plena certeza que ya no vale la pena.

4.- La representatividad, en política, ya no es necesaria. Consumo, luego soy.