miércoles, 1 de febrero de 2012
Aut insanit homo, aut versus facit
El peronismo, su práctica, su militancia, es una cuestión profundamente emotiva. Principalmente por el sentido de comunidad que embarga a todos los involucrados, presente en su doctrina misma, pero también porque las lealtades, las cercanías y rechazos se fueron forjando en una disputa permanente. Mucho más quel marxismo, el peronismo hizo de las diferencias sociales un motor. No por la división teórica entre capital y trabajo, sino porque define una pertenencia y un afuera muy claros, profundamente sentidos. Los peronistas por un lado, incluso con sus diferencias internas, que siempre fueron muchas, y los oligarcas y gorilas por otro.
Es el juego de las alianzas y traiciones, de las lealtades proclamadas y escondidas, reales y fingidas, lo que se pone en juego en El Rey Lear. La seducción de los aduladores, las ambiciones desmedidas, las muchas formas de la perfidia; todo el juego de recursos que muestra la historia están presentes, una y otra vez, en cada relato de cada compañero. El sueño gigantesco, incluso desmesurado de un bienestar perpetuo también.
En estos días que la militancia parece haber vuelto a escena, es importante reconocer los muchos modos de la lealtad y cuándo esta es verdadera y cuándo falsa. Hay también que estudiar la diferencia entre la lealtad a una persona, y la lealtad a un ideal.
Y hay que volver a escuchar, prestando atención, otra vez al bufón y al loco.
sábado, 26 de noviembre de 2011
miércoles, 12 de enero de 2011
Status Rei
En relación al Estado como empleador, los sindicatos que agremian a la mayoría de sus trabajadores muestran metodologías, concepciones y estrategias distintas. Esa diferencia debe ser mejor explicada a fin de dilucidar cualquier política posible en relación al caso.
Básicamente creo que la actitud (entendiendo por este término el conjunto de las prácticas y concepciones) de
En este punto, por supuesto, un sindicato es una situación imposible. La única derivación lógica posible es la de igualar al Estado con el resto de los empleadores, volviéndose una relación laboral más. La persistencia de esta actitud articula con la voluntad de poder que expresan ciertos sectores de izquierda, que suelen no incluir una estrategia en relación al estado que supere la mera enunciación de una voluntad distributiva, sin diferencia de cualquier otro poseedor de riqueza y capital que debe ser expropiado; y sin fijar ninguna estrategia de alianza con ningún otro sector. Hay una pureza de “pueblo elegido” en esa actitud, que es quizás el principal obstáculo para el crecimiento.
La concepción de la Unión del Personal Civil de la Nación, en cambio, lleva la indeleble marca de su origen. Es un sindicato creado como herramienta de una manera de entender el Estado completamente diferente, la del primer Peronismo.
El Estado peronista era garante de la distribución justa, a través del pacto con las corporaciones sindicales y otras formas de organización del pueblo como cooperativas y mutuales, PyMEs, etc. En virtud de esto, es que UPCN prioriza dos prácticas que le han dado su sello distintivo: el acuerdo con el gobierno, continuidad o extensión de ese pacto recién mencionado, y los servicios que se brindan a sus socios. Es una actitud fundada en una estrategia posible, pero siempre difícil, de alianza entre clases.
A la luz de las tesis que discuten cuál es el enemigo principal, se puede ver que para unos y otros, hay diferencias irreconciliables: la profundización de las diferencias entre sectores de la sociedad o la lucha contra las condiciones mundiales de explotación y dependencia.
La elección entre una y otra alternativa es una discusión diferente y más compleja. Incluso, considero estas primeras disquisiciones, aunque necesarias, provisorias. Será la política real, la acumulación de fuerzas, la imposición de la realidad, la que determine el estado de cosas donde las teorías hallarán su resolución.
lunes, 13 de septiembre de 2010
La herencia maldita
Pero lo que es propio del literato, el lujo acerado de un estilo, no es una herramienta para cualquier ocasión. Da pena cuando vemos el atajo de humor bobo o una salida falsamente profunda, en una materia de discusión que compromete lo genuinamente humano: la política.
Aunque dados algunos actores en escena del debate contemporáneo, hay veces que se me da por extrañar hasta el ingenio fláccido...
miércoles, 18 de agosto de 2010
adaequatio rei et intellectus
En esto, inobjetablemente, peronista. La posición de la Presidenta Cristina, del Kirchnerismo, entronca con la raíz católica, con su gnoseología.
En este punto, una diferencia esencial, el simulacro es real en el capitalismo tardío. No esconde otra verdad, no se trasciende, es lo que es, es todo lo que hay. Los Media crean la realidad todo el tiempo, cada segundo. No puede haber mejor argumento a favor de la necesidad de multiplicar las voces y de la ley de medios. Los que miramos al futuro seguimos encontrando grietas y salidas. El peronismo también es un puente tendido sobre el abismo.
martes, 17 de agosto de 2010
Consolatio Philosophiae
La cantidad de energía es constante en el universo, solo se transforma. A veces adquiere la forma de materia y a través de esta, forma un universo. Una y otra vez se transforma, en el infinito del tiempo que es la eternidad y que los hombres no podemos concebir claramente. Destruye y vuelve a crear todo cuanto existe.
En ese juego de combinaciones, ya hemos sido nosotros mismos, quizás, muchas veces. La simple ley de posibilidades nos obliga. Y también hemos sido otros. Todas las posibilidades se han cumplido, el multiverso está aquí mismo dándose. Solo somos un momento de conciencia que en la próxima combinatoria podría no darse, pero indefectiblemente volverá al fin.
Entre esas múltiples combinaciones, en alguna no perdiste lo que tanto has amado. En otra nunca te importó. En otra nunca fuimos nosotros. Pero también, en alguna hemos sido muy muy felices. Y lo volveremos a ser, eventualmente. No importa demasiado, nadie puede tener tanta paciencia. Pero eramos los niños que miraban las estrellas y soñaban, y eso no te lo puede quitar nadie.