Mostrando entradas con la etiqueta LITERATURA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta LITERATURA. Mostrar todas las entradas

lunes, 29 de junio de 2009

Joyce, Dublineses

  1. Cada cuento es una ilusión de la que se desembaraza, un ataque calculado contra un aspecto de la ciudad y, probablemente, contra sí mismo. Es un libro que educa sobre las vanidades que pueden tentarte y los engaños del mundo:

    1. Las Hermanas: la santidad
    2. Un Encuentro: la vitalidad
    3. Arabia: el romanticismo (love submision's misery)
    4. Eveline: la libertad
    5. Despues De La Carrera: el cosmopolitismo
    6. Dos Galanes: la bohemia
    7. La Casa de Huéspedes: el desinterés
    8. Una Pequeña Nube: el Arte
    9. Copias: la felicidad
    10. Arcilla: el respeto
    11. Un Caso Doloroso: la inteligencia
    12. El Día de la Hiedra en el Comité: el nacionalismo
    13. Una Madre: el arte por el arte
    14. Gracia: la salvación
    15. Los Muertos: el amor
  2. (...)

lunes, 15 de junio de 2009

Paul Valery, Política del Espíritu

  • En la selección "Política del Espiritu" de Paul Valéry (ed. Losada) se incluye el trabajo "La Crisis del Espíritu". Son dos cartas y una nota ampliatoria.

La primera carta es un ejemplo de estilo inigualable. La primera línea es perfecta:

"Nosotras, las civilizaciones, sabemos ahora que somos mortales." (!)

  • Creo que la modernidad es un enfoque distinto de lo actual. Pero en las crisis, lo actual sobrepasa lo moderno. Ante la inminencia de la destrucción total, casi perdona todas las faltas del mundo moderno, salvar aunque sea el pantano de lo real. Hoy nos hemos acostumbrado a que los intelectuales traten lo actual y casi olviden lo moderno. ¿De qué deberían realmente ocuparse? ¿en cuál de los dos está realmente el compromiso intelectual?

  • El resto es pasto para los poscolonialistas. Eurocentrismo en estado puro. Crímenes silenciados y glorificados por sus fines.

lunes, 16 de marzo de 2009

NUEVO PLANTEO



Ahora me parece más claro que el punto donde política y literatura se juntan es, fundamentalmente, en los planes escolares de estudio.

La piedra sobre la que construir el país debe ser el uso apropiado de los Aparatos Ideológicos del Estado. Paso a paso, ir armando las futuras generaciones en la verdad. Suena manipulador y terrible, pero la inocencia no es un lujo disponible para los justos.

Empecemos a armar los libros de texto del futuro, a través de un cambio de perspectiva. No estoy pensando en el adoctrinamiento conductista mimético básico de La razón de mi Vida. Debemos enseñar la Patria de los próximos doscientos años

domingo, 30 de noviembre de 2008

Una Recomendación


Bien, completamente sin permiso del autor quiero recomendar el blog abandonado de Juan Terranova (n. 1975), en especial el poema que se encuentra al final de la página. Ya sea que estemos de acuerdo o no, me parece un muy buen material para reflexionar (y reirse en bastantes casos)




jueves, 20 de noviembre de 2008

La Gran Divisoria


Se acepta generalmente que la literatura norteamericana se revitalizó cuando el eje de la dicotomía cultural cambió de la linea Mason-Dixon (norte - sur) al cauce del Misissipi(este - oeste). Dicho cambio, impulsado por la victoria del norte industrializado, no tuvo como consecuencia la desaparición de los escritores y las temáticas del sur agrícola, pero sí la transformación de la manera de pensar el país, de una confrontación insoluble a la búsqueda de una posible unidad, la de la Gran Novela Americana.


En la literatura argentina, hablar de la dicotomía cultural, es indudablemente referirse a Sarmiento. Todavía a mediados del siglo XX, Jauretche tenía que combatirlo. Y aún hoy, sus efectos no dejan de sentirse. Es la madre de todas las zonceras y este país no va a encontrar su identidad genuína hasta que no resuelva cómo pensar fuera de ese marco.


No creo que baste con señalar los muchos y groseros errores de Sarmiento. Dado que nuestra vida, en general, no está dominada por el pensamiento conceptual, sino, principalmente, por ese nudo de imágenes, sentimientos y prejuicios que se hunden en la cultura y escapan todo el tiempo a la verbalización.


Nuestra tarea, es escribir eso latente que se opone, no a la civilización tal como la entiende Sarmiento y de él en adelante, escondido y atado a nuestros más oscuros miedos y resentimientos: toda nuestra cultura; sino lo que se opone a esa dicotomía como un todo.


De los laberintos, como dijo el Poeta, se sale hace arriba....

miércoles, 22 de octubre de 2008

Preguntas


Algunas cuestiones que no debemos dar por sentadas ni dejar en el olvido:

  • ¿Qué decir, desde una perspectiva peronista, de autores como Joyce, Kafka, Proust, T S Eliot, etc? ¿Cómo opera una lectura política sobre textos que no pertenecen a la realidad inmediata en la que es formulado lo político de esa lectura? ¿Apela a los valores? ¿Funda una metodología universalmente válida? ¿Es eso deseable?
  • En las "Intervenciones en el foro de Yenán sobre el arte y la literatura", Mao Tse Tung plantea una serie de preguntas que implican todo un método; serían un buen punto de partida:

    • ¿A quién deben servir nuestro arte y nuestra literatura?

    • ¿Cómo servir? ¿Debemos esforzarnos por la elevación o por la popularización?

martes, 21 de octubre de 2008

Martín Fierro - parte 1


¿Cuál es la posible lectura peronista del Martín Fierro?.

Para responder a eso, quizás, lo mejor sea observar qué hacen los antiperonistas con el. Y, sin duda, el mejor ejemplo de ese tipo de lectura lo tenemos en Borges. Quien va operando sobre el poema de José Hernández a lo largo de toda una serie de textos, de notable ingenio algunos de ellos.

Lo que Borges intenta es convertirlo en una ficción. Es decir, resalta los aspectos de artificio que tiene toda obra literaria, en busca de opacar otros. Así, la elección de Cruz de pelear junto a Fierro, en lugar de ser leída como esperaba Hernández: como un ejemplo de solidaridad entre dos desafortunados, que sin duda obedece a la consciencia forjada por la práctica y la vida similares que llevaron, pasa al ámbito de una revelación metafísica trascendente sobre la identidad y el destino. Y entonces, que es lo que quiere Borges, se vuelve completamente insustancial y genérico. Fierro y Cruz, podrían ser dos árabes o dos dinamarqueses en situaciones relativamente semejantes. No habría diferencias de ningún tipo, ese anhelo tan borgeano: el de que no haya distinciones ni siquiera entre enemigos (ni siquiera entre el verdugo y la víctima, como en Los Teólogos, cuento también incluído en El Aleph) El otro es el mismo.

Dan ganas de preguntarse cómo a un tipo tan trascendente y abstracto le costaba tanto trabajo soportar la negrada peronista....