Al pensar en el algoritmo para resolver anagramas terminé pensando en el cerebro, pero eso después. Primero: un pensé un programa que hasta yo podría escribir, pura fuerza bruta. si quiero un anagrama de la palabra "HOLA", un vector con cuatro lugares: todos empiezan con el mismo valor, voy cambiando de a uno, etc. Muy ineficiente.
Segundo: asumo y descarto los casos en que se repita el mismo valor en todos los lugares. Bajo el número de casos, pero sigue siendo ineficiente.
Tercero: si considero las sílabas realmente posibles en el idioma puedo descartar además una buena cantidad de casos: "lh", "hl", en este caso.
Cuarto: puedo comenzar de otra forma y listar todas las palabras posibles y comparar las letras que poseo con ellas y hallar las coincidencias.
Y seguramente hay muchas otras, pero buscándolas, fue inevitable pensar en cómo hacemos un anagrama: en general, creo, que primero formamos sílabas y que solo formamos las que son posibles en nuestro idioma. Luego busco agregarle una de las letras disponibles y continuar hacia la siguiente sílaba en comparación con palabras posibles. Ayer, @PdeRacira incluyó un punto esencial en esto: la intencionalidad, en su caso la sátira política.
El problema en el que terminé cayendo es si la manera en que el cerebro humano hace anagramas es la mejor posible. Y considerando la posibilidad de que no fuera así. Las conclusiones posibles me encantan: si el cerebro humano no es la mejor máquina posible: 1) el diseño inteligente se va al tacho (ok, esto no necesita muchas más demostraciones de las que ya existen, pero me encantaría dejar mi aporte en ello) 2) este podría ser el punto de entrada para resolver un problema interesante: ¿puede el cerebro humano construir una máquina que lo supere? (y ¿podrían esas máquinas construir otras y así? ¿hasta que límite? ecos de "La última pregunta" de Asimov, por supuesto)
Si tuviera dinero, fundaría un grupo de Bloomsbury o un círculo de Praga para regodearme con estas cosas, intentando llegar a alguna conclusión. Pero soy un amateur sin fondos y con más curiosidad que talento. No sé que validez puedan tener las conclusiones a las que arribemos, o si será una tarea enriquecedora, pero si les interesa, ofrezco lo mismo que pido: un poco de tiempo, honestidad y privilegiar la busqueda de la verdad por encima de todo.
Dejo planteado este primer problema.